Nada existe que no
cambie,
Nada hay que sea
eterno...
esa mirada que
te robé
ese
beso....

Ese beso que
cambió los latidos en mi
corazón
que convirtió la
sal en azúcar y..
mojó ;mi cama por la
noche..

Nada existe que no
cambie..
estricto es mi
sentido..
sin lógica
alguna
que no sea
consecuencia de lo vivido,

Mas...
sigo
esperando cada noche...
que lo que siento se
borre,
que muden mis
pensamientos
y
escandalicen mis silencios

Mas no me convenzo,
por dentro la ironía se sigue
burlando,
y eso,
eso nada que cambia!
Nada existe que no
cambie,
Nada hay que sea
eterno...
Autor: Juan Manuel
Serrano
10-04-2006
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